Pienso mucho. Todo el tiempo. Pienso, saco mi libretita y anoto. Los demás me reclaman. No estas nunca. Te tengo que repetir todo más de una vez. Deja de boludear con la computadora. Estoy trabajando, les explico. Si, claro, me responden. Y a mi no me importa. Bueno, un poco si. Pienso en las cosas que nunca te dije. Las que quiero decir. Las que puedo decir. Las que aún no. Pienso en vos, en vos y en vos. Pienso en lo que implica pensar en vos. Y después saco mi libretita y anoto.